ROBOT MILITAR TEODOR EVO PARA EXPLOSIVOS

Uno de los mayores servicios que los robots están realizando a nuestra sociedad son los robots UGV destinados a la seguridad, vigilancia y misiones militares. Teodor Evo es un robot preparado para desactivar explosivos y bombas, y sus características le han convertido en una de las mejores soluciones existentes en el mercado para evitar poner en riesgo la vida de las personas.

Teodor Evo fabricado por Telerob

Nuestro robot militar es un proyecto desarrollado por Telerob, una empresa de robótica alemana especializada en desarrollar soluciones para la industria militar. Esta empresa pertenece al grupo Cobham Ummanned Systems.

El dispositivo robotizado antibombas que os presentamos, es la evolución de tEODor, el robot que entró en funcionamiento en 2005 al servicio del ejército de la República Checa y de otros países, como fue el caso de Canadá en 2006 cuando contrato 23 unidades de este robot para desactivar bombas.

tEODor Evo es uno de los robots más comercializados a nivel mundial y entre los múltiples cuerpos de seguridad y ejércitos que lo utilizan se encuentran las fuerzas armadas de España.

Características de tEODor EVO

El robot tiene unas dimensiones de 1,3 metros d longitud por 0,68 de anhura y 1,24 metros de alto. Hablamos de un robot robusto que tiene un peso de 375 kg y que puede llegar a transportar hasta 350 kg de peso. Ha sido diseñad para poder trabajar en temperaturas extremas que oscilen entre los 20 grados bajo cero y los 60 grados centígrados.

tEODor dispone de un brazo robótico en la parte superior que le permite manipular objetos y cargas, hasta 100 kg. Cuando se encuentra extendido, el brazo alcanza la sorprendente longitud de 2,86 metros.

Una de las principales virtudes de este robot es su gran maniobrabilidad y su versatilidad , ya que incorpora un equipo de audio bidireccional. Para desplazarse emplea un sistema de oruga teledirigido que le permiten ascender pendientes de hasta 45 gados. Es muy fácil de manejar para el operario ya que dispone de cámaras integradas que le permiten avanzar sobre cualquier tipo de terreno a una velocidad máxima de 3 km/h. Las baterías que lleva integradas le permiten tener una autonomía de hasta 4h.

Un operario controla el robot por control remoto desde un monitor TFT de 17 pulgadas, y ambos deben de situarse a una distancia que no puede superar los 200m. El robot también es capaz de realizar misiones de reconocimiento, con sensores integrados que le permiten detectar agentes químicos y radiológicos, e incluso realiza pruebas de Rayos X que son enviadas para que las analice un software y aporte información del riesgo existente.